A los cuarenta

Más vale tarde que nunca.
Las posibilidades en este momento son mayores que nunca, y sin embargo: casi no uso el móvil, la tele no la veo mucho, ya no leo apenas, al cine solo voy a ver las películas infantiles... No digamos conciertos, exposiciones y demás.
Con los blogs me pasa como con la tele, zapeo y salto de uno a otro, apresuradamente.
Prefiero escuchar que hablar,
y leer a escribir.
